Mi tía hace años que estudia manualidades. Decóupage, pátinas, pinturas, acrílicos, reciclados y demás han derivado en muchos adornitos para mi pieza.
Ayer llegó a casa con un torso de mujer con extensiones que sirve para colgar mi fetiche, mi obsesión, mi fanatismo: mis aros.
Es el trabajo sobre una botella de detergente, y eso es lo que más me gusta: ¡ni se nota! Y esa botella no fue a parar a la basura, como muchas de otras cositas que están guardadas prontas a ser recicladas en lo de mi tía.
Ah! Mi tía además de ser muy creativa y prolija, le pega en el ojo siempre ;)